Corriente artística

Barroco

El Barroco es un movimiento artístico que da inicio en el siglo XVII y dura hasta principios del siglo XVIII, abarcando desde la Contrarreforma hasta el Neoclasicismo. Para esa época, surgen cambios políticos, religiosos, tecnológicos, económicos y culturales. Por tanto, en el Barroco se intenta representar estos cambios en las obras, tratando de retratar de manera fiel la realidad, pero de una forma más cruda y desequilibrada, alejándose de las características renacentistas, que eran más armoniosas y equilibradas.

Este movimiento originalmente surgió en Italia, para después expandirse por toda Europa hasta Iberoamérica. A pesar de contar con las mismas características, en cada territorio se expresaban distintas cosas a través del arte. En la zona de España, por ejemplo, se manifestaban las tendencias católicas. En los países protestantes se caracterizaba por un gusto más burgués, como en el caso de Holanda. En regiones como Francia, se inspiraban en varias fuentes; cada quien retrataba lo que prefería, creando así nuevos estilos.

 

Características del Barroco

El Barroco se conoce principalmente por el manejo de luces y sombras que crean contrastes, técnica conocida como tenebrismo. Pero también cuenta con otras características, las obras barrocas muestran composiciones llenas de dinamismo y desequilibrio; las poses, los gestos y las figuras muestran muchas expresiones y dramatismo. Además, se representan diversos temas, en su mayoría religiosos y mitológicos, pero también aparecen retratos, paisajes y bodegones. A pesar de eso, en el Barroco también se empezaron a representar escenas un poco más cotidianas, aunque todo dependía de lo que el artista quería expresar, por lo cual los temas eran muy variados.

Roberto Ferri es un artista contemporáneo cuya mayor inspiración ha sido el Barroco. Por ello, en sus obras se puede notar la gran influencia que este movimiento ha tenido en su arte. Ferri representa su propio mundo con las características ya mencionadas, el uso del tenebrismo está muy presente en sus obras, al igual que el dinamismo de las poses y las composiciones complejas. Además, maneja diversos temas, tanto religiosos como mitológicos, en los que aborda la figura humana desde una perspectiva más espiritual y sensual.

Otras corrientes en las que se inspiró

Romanticismo

Es un movimiento cultural y político que surgió a finales del siglo XVIII en Alemania y Reino Unido, y se desarrolló a lo largo del siglo XIX, después del ascenso de la burguesía tras la Revolución Francesa. Este movimiento también se extendió a otras partes de Europa y América, con la idea principal de la libertad individual y la originalidad. Se alejaba de lo racional y lógico, buscando la libertad, la autonomía, la imaginación y la creatividad del individuo.

Academicismo

Es una corriente artística que se desarrolló en el siglo XIX en Francia. Las obras corresponden al método de composición establecido por la Academia de Bellas Artes de París. Combina lo burgués con elementos del Clasicismo. Adoptó su propia temática: no buscaba representar el realismo naturalista ni paisajes reales, ya que no los consideraban interesantes, e incluso los veían como algo “feo”. Por eso, se enfocaban en retratar una estética basada en cánones establecidos, buscando una belleza ideal y sublime.

Simbolismo

Es un movimiento artístico y literario que se originó en Francia y Bélgica a finales del siglo XIX. El simbolismo iba en contra del realismo que dominaba en Europa en ese momento, y proponía una temática más centrada en lo onírico, lo místico y los mundos subjetivos. Valoraba la expresión de las emociones dentro de estos conceptos, convirtiéndose en uno de los movimientos más importantes de su época. Además, los colores utilizados eran saturados y buscaban generar contrastes emocionales. Era común ver en las obras retratos demoníacos, escenas sexuales o representaciones de alteraciones mentales, a veces asociadas con el consumo de drogas.